Está por iniciar un nuevo año escolar (2013-2014) en la Universidad Simón
Bolívar. Creo oportuno hacer este llamado a la nueva directiva de la Federación
de Centros de Estudiantes, a las autoridades rectorales, a la dirección de
cultura y a todos los entes involucrados así como a cada uno de los que hacemos
vida en la universidad para buscar la solución a los problemas que nos aquejan
todos los días y para los cuales no parece existir una iniciativa que persiga
su solución. Es necesario enseñarle a la nueva cohorte y recordarle a las
cohortes anteriores, a los nuevos y a los antiguos empleados, a los nuevos y
antiguos profesores, las normas que deben respetarse en el campus
universitario.
Respetar la cola en las paradas de los autobuses. Para nadie es un secreto lo que sucede en las
colas. Hay quienes cumplimos y respetamos las colas por muy largas que estas
sean. Pero sabemos que los alumnos y algunos obreros y empleados tienen por
mala costumbre hacer uso de sus amistades para colearse. Se paran supuestamente
a saludar a sus amigos y allí se quedan. Lo peor es que nadie se queja, todo el
mundo lo ve, y todos se quedan callados y permiten esa conducta deshonesta e
irrespetuosa. Así todos somos
corresponsables de que los malos vicios se mantengan en el tiempo y se vean
como “normal” aunque no lo sean. A los estudiantes, obreros y empleados hagan
su cola. A quienes vean esta actitud, por favor reclamen, no la permitan no
sean cómplices de esta mala conducta.
No consumir alimentos o bebidas en las unidades de transporte. Este problema lo
enfrento y lo sufro en el autobús de los empleados y en el autobús de los
estudiantes por igual. Urge colocar avisos con esta norma en todas las unidades.
La norma no es nueva, no es un capricho de quien les escribe. Cuando usted
consume alimentos en la unidad la ensucia, los olores desagradables de su
comida se concentran y molestan a quienes estamos haciendo uso de la unidad. Respete
el derecho de los usuarios a disfrutar un aire libre de olores de su comida.
Además, ¿no le parece algo triste, y antihigiénico comer en un autobús? Les
aconsejo que se levanten más temprano, coman en casa, disfruten de la comida
junto a su familia. Compartan temprano en la mañana con sus seres queridos. Qué
desagradable es además estar comiendo su desayuno, la comida más importante del
día, en medio de un túnel con olor a gasolina y todos los contaminantes que
allí se concentran. Por usted y por los demás no coma en los autobuses.
No manejar a una velocidad mayor a 40 Km/h en el campus. Si usted utiliza su automóvil para ir a
la universidad, una vez que esté en el campus, recuerde que existe un límite
máximo de velocidad permitido. No corra, las calles internas de la universidad
no son una autopista para que usted corra. Si ya va tarde a su clase, cálmese y
corra una vez que esté fuera de su automóvil no mientras lo conduce. Además de
ir contra las normas podría ocasionar un accidente.
Evite escuchar música en su automóvil con el volumen alto y/o demasiado alto.
No toque la corneta. El
uso de la corneta es para alertar a otro conductor o a un peatón de un peligro
en la vía. La corneta no es para aturdir a las demás personas, eso constituye
contaminación sonora. Adicionalmente,
recuerde que está en un recinto de enseñanza y aprendizaje, el ruido de la corneta perturba
e impide el adecuado ambiente para tales fines. Igualmente, la música es para su disfrute personal.
Escúchela de tal manera que no perturbe el resto de las personas en el campus.
No estacione en doble fila. No se detenga a conversar en medio de la vía. No
impida la libre circulación de los peatones y demás automóviles. Probablemente para usted sea tan solo unos
minutos mientras
conversa o espera por alguien, pero de cualquier manera va en contra de las
normas y perturba a los demás. Evite incurrir en estas conductas. Piense no
solo en usted o la persona o personas con quien está sino en todos aquellos
quienes pueden ser afectados por su mal comportamiento. Búsque un lugar permitido para estacionar.
Evite ocasionar molestias (ruido) en los pasillos de los edificios con salones
de clase y/o en las oficinas de los profesores. Imagínese que usted está en clase y hay un grupo
de alumnos que conversa, ríe y juega en los pasillos. Seguro le molesta que no
le permitan concentrarse y escuchar su clase. Pues no lo haga usted tampoco. Su profesor está en su oficina, en horas de
consulta, corrigiendo exámenes, leyendo o trabajando en cualquier proyecto de
investigación. El ruido que usted ocasiona lo perturba y le impide trabajar con
tranquilidad.
Pónga en práctica sus valores y los valores que promueve la Universidad
Simón Bolívar.
SOLIDARIDAD, RESPONSABILIDAD, RESPETO, MÍSTICA, HONESTIDAD, EQUIDAD,
CONCIENCIA.
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